Carmen Jordá siempre ha estado en el punto de mira. A pesar de no quererlo. Esto ocurre ahora pero viene de lejos, desde su ascenso a categorías de mayor renombre internacional. Desde, sobre todo, su llegada a la GP3 Series en 2012. Desde ese momento, las críticas y los ataques han sido constantes especialmente por aquellos que se esconden tras pantallas y sus armas de guerra son las redes sociales. Pero luego, si la tienen en persona, si hablan con ella, la actitud cambia. Lo he notado. Lo he visto. Y ella también.

Las burlas y parodias llevan años sucediéndose. Años en los que Jordà ha aguantado todo tipo de ‘chaparrones’ y palabras de lenguas viperinas que buscan el desprecio. Ante este comportamiento injustificado se ha mantenido al margen sin entrar en conflicto con aquellos que sólo parecen ver los errores de la piloto. De una mujer piloto.

Sí. En mi opinión, ser mujer es el mayor motivo que le lleva a ser el centro de las burlas. “Una mujer en un mundo de hombres“, como siguen diciendo inconsciente y estúpidamente algunos. Una característica que la hace destacar por encima de sus compañeros porque, sí, la gran mayoría de sus compañeros son hombres. Y ella es mujer. Éste hecho, presente en la prehistórica mente de algunos, la convierte en protagonista de mofas. Burlas que sin fundamento cargan contra ella.

El ser mujer se une a su rendimiento al volante de un monoplaza. Sin entrar en cuestiones técnicas y de competitividad, es cierto que Jordà ha mostrado un nivel inferior al de sus rivales. Así como a lo largo de los años también ha habido mejores o peores pilotos en términos de velocidad y pilotaje. Pero, ¿debe ser su rendimiento motivo de mofa? ¡Qué rápido nos hemos acostumbrado a reírnos de los demás! Seguro que cada uno de nosotros lo haría muchísimo mejor… Seguro que subirse a un monoplaza y pilotar a 250 km/h y salir ilesa es pan comido. Seguro.

Obviamente, alguien puede ser de tu agrado o puede serlo menos. Pero, ¿dónde ha quedado el respeto? Esa consideración propia de los humanos y que cada día tiramos más por tierra. ¿Dónde la hemos dejado? Opinamos y seguiremos opinando, pero siempre con respeto. No valen los insultos, no sirven los ataques gratuitos, no contemplamos juzgar desde el rencor o la envidia. Y esto es lo que ocurre con Jordá. Se usa su actitud en la pista y fuera de ella para criticar.

He entrevistado a Carmen en dos ocasiones y ambas veces hemos charlado de carreras, su trayectoria profesional, sus objetivos para cada temporada, las características de su monoplaza, el trazado al que mejor se adecúa su pilotaje… Y no he encontrado diferencia entre sus respuestas y las de otro compañero piloto. Con esto quiero decir que su profesionalidad y ambiciones siguen intactas, tanto como las de cualquier piloto que aspira a llegar a lo más alto.

Nunca le he preguntado por temas ‘femeninos’: qué cremas usa, cuál es el maquillaje que nunca falta en su bolso, a qué edad quiere ser madre, cuál es su mejor complemento de moda… Estas preguntas me parecen un insulto a la cualidad de piloto al tiempo que tampoco me gusta leer sus respuestas en dichas revistas. Una actitud que no comparto pero entiendo que, a veces, es necesario para lograr notoriedad. Pero, ¿acaso leemos entrevistas a hombres pilotos hablando de su crema antiarrugas? ¿De su marca de ropa favorita? ¿De cuándo querrán formar una familia? ¡No!

Tampoco comparto parte de la exposición de su estilo de vida y vida social, ampliamente difundida en sus redes sociales. Creo que van más allá de la imagen de piloto y profesionalidad que debería dar. Aunque también entiendo que es un personaje público y como tal es un gran reclamo para marcas y eventos.

En definitiva, Jordà está en el punto de mira y lo seguirá estando haga lo que haga como piloto. Como mujer piloto. Lo mejor que puede hacer es ignorar todas aquellas palabras necias que viertan sobre ella. Porque, al fin y al cabo, siempre hay detractores en nuestras acciones. Y es que nunca llueve a gusto de todos.

 

 

 

 

 

 

 

 

One thought on “¿Por qué es tan fácil criticar a Carmen Jordá?”

  1. La critican porque no ha hecho méritos suficientes para estar donde está, y su contrato está enfocado al márketing que fomenta ser mujer en un deporte en el que la inmensa mayoría son hombres, aun sin merecer estar ahí. Digamos que ella le quita espacio a personas (hombres o mujeres) que podrían estar en su lugar haciéndolo mejor. De hecho la veo en más actos publicitarios como modelo que en actos relacionados con su profesión. No creo que sea sano ni para ella ni para el mundo del motor. Como ejemplo tienes a Danica Patrick. Piloto que nadie critica y muy respetada porque ella sí ha hecho méritos para competir donde compite. Y que por cierto también trabaja como modelo, pero dentro de su profesión (piloto) demuestra su valía holgadamente para estar donde está. Carmen Jordá estaría aprendiendo mucho más y beneficiando mucho más su carrera como piloto si estuviera en una competición acorde a sus posibilidades. Y por cierto, no menosprecio en absoluto su capacidad como piloto. Estoy seguro de que es muy buena, pero no lo suficiente para estar como probadora en la Fórmula1. Es mi opinión.

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