La Fórmula 1 está de celebración y es que hoy se ha anunciado el regreso de Kimi Räikkönen a la competición que lo vio proclamarse campeón del mundo en 2007. El finlandés volverá a la categoría reina de la mano de Lotus Renault, escudería que en 2012 pasará a llamarse únicamente Lotus.

Tras constantes informaciones que vinculaban a Iceman con el equipo Williams, finalmente se han confirmado los rumores que surgieron en Brasil respecto a que Räikkönen podría haber firmado contrato con la formación de Enstone para regresar a la Fórmula 1. Con la incorporación del finlandés, la parrilla de salida de la temporada 2012 contará con seis campeones del mundo y catorce títulos mundiales en pista.

Tras dos años compitiendo en el WRC y alguna participación en la Camping World Truck Series de la NASCAR, el campeón de 2007 ha visto que era el momento adecuado de volver a la categoría que más triunfos, motivación y protagonismo le ha dado; la F1.

Kimi Räikkönen inició su andadura en la Fórmula 1 en 2001 gracias a la visión de futuro de Peter Sauber. El suizo quedó asombrado con los números del finlandés en el campeonato Renault británico y la Fórmula Renault; ganó 13 de las 23 carreras en las que había participado, ganó el título de la competición de Reino Unido y sumó dos poles y dos vueltas rápidas en la FR. No es de extrañar que se le designara como ‘el chico prodigio’ ya que sin pasar por las categorías antesala de entonces (como la Fórmula 3 o la Fórmula 3000), llegó a la F1 en 2001.

El debut de Räikkönen en la máxima competición no pudo ser mejor: finalizó sexto en su primer GP, el de Australia, sumando un punto en su casillero. Al volante de un Sauber, los buenos resultados del finlandés volvieron a repetirse en Austria y Canadá, pruebas en las que cruzó la línea de meta en la cuarta posición. En el Gran Premio de Gran Bretaña, el de Espoo finalizó en la quinta plaza consiguiendo sus últimos puntos del año. Tras concluir la temporada, Kimi sumó nueve puntos en la clasificación de pilotos y fichó por McLaren Mercedes para las próximas campañas.

La nueva etapa en la escudería de Woking empezó con muy buenas sensaciones al finalizar el GP de Australia en la tercera posición, lo que supuso el primer podio del finlandés en la Fórmula 1. Aunque en las pruebas posteriores se vio obligado a abandonar, Iceman volvió al tercer escalón del podio en el GP de Europa, posición que mejoraría en Francia con la segunda plaza final. Sin embargo, la temporada 2002 fue un tanto agridulce para Räikkönen ya que de 17 carreras disputadas tan solo pudo finalizar en siete de ellas. Aún así, el piloto de Espoo finalizó el mundial en Japón con un nuevo podio y en la sexta posición de la clasificación de pilotos justo por detrás de su compañero de equipo, David Coulthard.

Si en las temporadas anteriores, Räikkönen ya había mostrado de lo que era capaz con un monoplaza teóricamente inferior, en 2003 llegó su gran golpe de efecto al acabar subcampeón al finalizar el mundial. El piloto de McLaren se quedó a tan solo dos puntos del campeón de esa campaña, Michael Schumacher. De 16 grandes premios disputados, el finlandés subió al podio en diez ocasiones y logró su primera victoria en la F1 en la prueba de Malasia. De las seis ocasiones restantes en las que no saboreó el champagne, en tres se quedó a las puertas de conseguirlo y en las restantes se vio obligado a retirarse.

Sin embargo, los éxitos conseguidos un año atrás no pudieron repetirse en 2004. El MP4-19 no estuvo al nivel esperado y el finlandés no pudo finalizar las tres primeras carreras del año. En una temporada considerada negra, Räikkönen solo sumó tres podios y una espectacular victoria en Bélgica. Al finalizar el año, el piloto de McLaren se adjudicó la séptima plaza de la clasificación de pilotos con 45 puntos en su casillero. Un resultado muy por debajo de sus expectativas, especialmente porque un año atrás había estado luchando rueda a rueda por el campeonato.

En 2005 y aunque el MP4-20 volvía a tener un rendimiento inferior a lo deseado debido a la falta de fiabilidad, el finlandés se proclamó, nuevamente, subcampeón del mundo de la F1. Gracias a un monoplaza muy rápido, Ráikkönen pudo ir remontando con el paso de los grandes premios, consiguiendo dos victorias consecutivas; España y Mónaco. Al concluir el mundial, el piloto de Espoo sumó siete triunfos además de cinco podios. Con tales logros y sin ganar el campeonato, igualó el récord de Alain Prost tras marcar siete triunfos sin conseguir la corona. A destacar, la remontada en el GP de Japón; saliendo desde la 17ª plaza, Räikkönen cruzó la línea de meta como ganador de la prueba.

Finalizando un nuevo año como subcampeón, la temporada 2006 volvió a estar llena de altibajos. El MP4-21 volvió a no ser competitivo y estaba lejos del ritmo que marcaban el Renault de Fernando Alonso y el Ferrari de Michael Schumacher. En todo el mundial no logró ninguna victoria aunque subió al podio en seis ocasiones. Su futuro cambió tras el GP de Italia con el anuncio de retirada de la competición del Kaiser. Con tal noticia, el finlandés fichó por la escudería de Maranello.

El inicio de 2007 se vio marcado por la ausencia de Schumacher, retirado de la F1 al finalizar la temporada anterior. Sin embargo, la incorporación de Räikkönen en Ferrari pronto se vio rentabilizada al máximo; en su primera carrera al volante de un bólido rojo, logró la victoria. Además, en Australia consiguió su primer hat trick de su carrera profesional; pole position, victoria y vuelta rápida. Contrario a lo que se podría pronosticar al ver la lucha fratricida entre los pilotos de McLaren, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, el finlandés iba sumando podios y victorias. Con una carrera restante para finalizar 2007, el piloto de Ferrari llegaba a Brasil a un punto del español y a siete del británico. Finalmente, el destino, la constancia y la regularidad hicieron que Räikkönen se proclamara campeón del mundo en su primera temporada como piloto de Il Cavalino Rampante.

Coronado como flamante y vigente ganador del anterior mundial, Räikkönen inició 2008 con mala fortuna: en Australia no pudo pasar de la Q2 por problemas con la bomba de gasolina. A pesar del mal trance, el finlandés fue sumando podios a lo largo de los grandes premios posteriores consiguiendo la victoria en España. Sin embargo, los problemas en su monoplaza y los errores cometidos por el piloto fueron una constante que le dejó sin opciones para luchar por revalidar su título mundial. Al concluir el año y con la confirmación de su continuidad en Ferrari hasta 2010, Räikkönen finalizó en la tercera posición de la clasificación.

Si 2008 fue decepcionante, 2009 no empezaba de la mejor manera: ni él ni su compañero de equipo, Felipe Massa, consiguieron puntuar en las dos primeras carreras. No obstante, el rendimiento y ritmo del F60 fue mejorando con el paso de los grandes premios y el piloto finlandés volvió a saborear el champagne. Con una victoria en Bélgica y cuatro podios, Räikkönen decía adiós a su último año en la Fórmula 1, competición que abandonaba para pasar a los rallyes.

Entre 2010 y 2011, el piloto de Espoo ha estado centrado en el WRC y la Camping World Truck Series de la NASCAR. A pesar de haber pasado sin pena ni gloria por ambos campeonatos, el campeón de 2007 quiso probar fortuna en los rallyes. Desafortunadamente, en su nueva andadura Räikkönen fue noticia por sus salidas o incidentes y no por sus triunfos.

Anunciado como piloto de Lotus para 2012, el finlandés vuelve a la Fórmula 1 asegurando que nunca ha perdido la pasión y que se siente muy motivado para regresar a la competición que lo proclamó campeón del mundo. Con el fichaje de Räikkönen, aumenta la incertidumbre e incerteza en el mercado de pilotos. Sin embargo, para todos los aficionados y amantes de la categoría reina del automovilismo volver a ver a Iceman compitiendo en la F1 será espectacular. Si la espera para el inicio de 2012 ya se iba a hacer larga, las ganas de ver al finlandés subido al Lotus incrementan las ansias y expectativas puestas en el próximo mundial.

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